Preámbulo a Jiva
Vísteme despacio que tengo prisa Por más que lo intentemos no podemos ir más rápido que el movimiento de la tierra. Puede que pensemos que podemos forzarlo pero realmente es una locura. De modo que me vino a la memoria aquella frase que mi abuela repetía muchas veces: "vísteme despacio que tengo prisa" . No, todavía no llegaremos a Jiva aunque he creado ciertas expectativas en el post anterior. Me di cuenta que me había olvidado en los comentarios anteriores de contar el paso fronterizo entre Uzbekistán y Kazajistán. Sobre todo la vuelta. Cuando llegamos al paso fronterizo con un calor que rondaba lo 35ª o 36º (y podía ser peor) nos encontramos con un montón de colas que se apelotonaban ante distintas oficinas de recepción y control de pasaportes. Había toda una premura y agitación, un montón de personas que luchaban por llegar al otro lado. Los funcionarios y militares que controlaban la frontera tenían cara de hastío y cansancio. La monotonía impregnaba sus rostros y hab...